Sistema Bancario / Neobancario

Las entidades bancarias han intentado ofrecer nuevas experiencias como servicios de pago competitivos. Sin embargo, estas nuevas ofertas requieren en general una inversión significativa en nuevas tecnologías, como el diseño de sitios adaptados para móviles, la criptomoneda y los monederos digitales. Tienen que estar preparados para responder a los avances tecnológicos continuos, a la evolución de los hábitos de los consumidores y, en ocasiones, a los mercados desatendidos y subbancarizados, al tiempo que luchan contra los patrones de fraude en constante evolución y anticipar las expectativas de los consumidores.

La Fintech y la Deeptech tienen la capacidad de ayudar a las entidades bancarias y neobancarias en su necesidad de identificar redundancias, consolidar funciones, ofrecer mensajes claros tanto interna como externamente parar detener de manera efectiva el fraude financiero. Estas necesidades son esenciales para modernizar las instituciones financieras y un servicio en el que la FinTech y la DeepTech están plenamente involucradas.

A finales de 2014, la Autoridad Bancaria Europea (ABE) publicó directrices para fortalecer la seguridad de los pagos en Internet, que estipulan que los PSP tienen que implementar un conjunto mínimo de requisitos de seguridad en la UE antes del 1er de agosto de 2015. Las directrices se basan en las recomendaciones de 2013 emitidas por el Foro europeo de Seguridad de Pagos Minoristas (SecuRe Pay) y exigen que los PSP emisores soporten la Autentificacion Reforzada de Cliente (SCA) para el incio de los pagos y el acceso a los datos de pago sensibles. Además, las directrices requieren que los PSP que ofrecen servicios de adquisición deben respetar el PSP del emisor para este propósito, y que el comerciante en línea haga lo mismo con las transacciones con tarjeta a través de internet.

El sector bancario es fundamentalmente vulnerable a los riesgos de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo (FT) en razón de varios factores como la base importante de clientes, la alta velocidad de transacción y el alto volumen de flujos financieros. Estos factores podrían eventualmente facilitar el encubrimiento de transacciones ilegales.

Según una encuesta realizada en 2018 por la empresa de investigación de mercados Harris Insights & Analytics, el fraude bancario y las estafas online alcanzaron un récord en 2017, con más de 60 millones de personas afectadas solo en Estados Unidos.

El uso de tecnología avanzada de gestión de riesgos facilita que los usuarios compartan libremente los casos de fraude y comuniquen los nuevos patrones de fraude. Estas tecnologías tienen el potencial de centralizar los datos de sus sistemas principales y pueden proporcionar a su equipo una plataforma que proteja todos los canales bancarios clave. Esto permite a sus analistas trabajar desde cualquier lugar, además de ofrecerle la posibilidad de supervisar el rendimiento de su equipo. Además, la misma plataforma puede utilizarse para gestionar reglas y utilizar modelos de aprendizaje profundo.

Los usuarios y las empresas modifican cada vez más sus actividades bancarias hacia canales online y móviles, especialmente los millenials, nativos de lo digital. Si bien esta deslocalización digital abre nuevas puertas a la participación, también es la fuente de muchas nuevas posibilidades para que los estafadores exploten estos canales anónimos.

Las soluciones habituales intentan bloquear los ciberataques y se centran en las amenazas ya identificadas. En definitva, las soluciones que no incluyen modelos de Deep Learning muestran rápidamente sus límites en la lucha contra el delito financiero. Las entidades bancarias deberían de invertir en las soluciones de detección de fraude eficientes y ágiles, que puedan garantizar que la identidad de un usuario esté protegida y que los estafadores puedan ser rápidamente identificados, independientemente de los esquemas de fraude utilizados o el momento en que el estafador se apropria de la sesión bancaria.

Las nuevas directrices en el ámbito bancario, neobancario y financiero para proteger a los comerciantes y a los usuarios del fraude financiero son en realidad una increíble oportunidad para todas las partes. A través de la la gestión de riesgos, todos ellos tienen la posibilidad de reevaluar el estudio de su base de clientes y de combinar una experiencia de compra fluida con un alto nivel de seguridad.

Para ello, las entidades bancarias y los comerciantes necesitan una estrategia de gestión de riesgos avanzada y personalizada que garantice de manera transparente la seguridad en todas sus plataformas digitales, por su propio bien y él de sus clientes. Dada la variedad de métodos fraudulentos utilizados para acceder a informaciones financieras, se ha vuelto imprescindible un planteamiento holístico de la seguridad.

En general, la aspiración de las entidades bancarias y neobancarias de ser pioneras en la prestación de servicios financieros digitales de vanguardia, no se puede imaginar sin la correspondiente aspiración de los altos estándares de seguridad para estos servicios.

Proveedores de servicios de pago (PSP)

La PSD2, en su artículo 98 dirigido a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), establece que las empresas estarán exentas de aplicar la Autenticación Fuerte de Clientes (SCA) en función del nivel de riesgo que conlleve el servicio prestado, subrayando por tanto la importancia de la puntuación de riesgos.

Dado que el espacio de los pagos en línea está llegando a un momento de innovación y evolución clave, los PSP tienen que combinar la necesidad de una estrategia de comunicación transparente y eficaz para su base de clientes, cada vez más amplia, y la necesidad de ser pioneros en la oferta de nuevos métodos de transacción para asegurarse de que sus clientes sigan siendo competitivos.

Los comerciantes seguirán buscando nuevas y mejores formas de pago junto con las opciones más tradicionales. Por este motivo, los PSP deben guiarles a través de las posibles complicaciones y ayudarles a establecer las salvaguardias adecuadas para garantizar la integridad de sus transacciones y su negocio.

iGaming

A medida que se crean nuevas tecnologías y modelos (que a menudo también son utilizados por los delincuentes financieros) y se aplican nuevas normativas, los cambios en los tipos de fraude y las conductas fraudulentas son inevitables. Esto es más cierto que nunca con la implementación de la Autentificación Reforzada de Clientes (SCA) a través de las directrices PSD2. Por lo tanto, es necesario que el sector del juego online (iGaming) conozca las soluciones de gestión de riesgos y la forma en que pueden abordar los problemas que se plantean, entre otras cosas, mediante la evaluación de riesgos.

Muchos consumidores no se animan a abrir una cuenta en un producto de iGaming a través de un dispositivo móvil porque les preocupa la seguridad de su información. Al mismo tiempo, constantemente salen al mercado nuevos productos de iGaming, lo que crea más competencia que nunca y aumenta las expectativas de los jugadores. Ahora es más importante que nunca combinar un alto nivel de seguridad con una experiencia fluida para el jugador.